Necesito un comienzo, y éste no es el sitio para empezar algo, Meek ya no es.
Antes de dejar esto, sólo decir que el blog seguirá abierto para quien lo quiera leer.
No lo borro por quien quiera aprender de mis errores, quien quiera conocerme más, no sé. No lo borro porque es algo que me ha acompañado durante un tiempo muy complicado, ha sido mi terapeuta, y matarlo sería traicionarlo. Mi identidad, aunque esté bajo un pseudónimo, es lo que escribo, lo que os ofrezco.
No quisiera que alguien saliera de aquí sin haber leído mi último post: Esta es la última vez que os escribo.
La segunda parte transcurre en Follow The Nightingale.