Lunes 31 de diciembre del 2012
6:30 de la mañana.
(para evitar complicaciones, he puesto en negrita el peso que creo que tengo, ya veréis por qué)
Llevo una hora despierta, me desperté con hipo-híper-termia. Desde entonces me he vestido, me he desvestido y vuelto a vestir, y puede que un café me siente bien. Así que aquí estoy, me pregunto si un café es buena idea y estoy con mi amiga peluda, que aunque es raro que nunca haya subido una foto de mi perra, podéis imaginar que es como Max, el perro del novio de la Sirenita.
Hoy peso 51.5, es una buena cifra, aunque si hubiera esperado a la hora normal para pesarme quizás sería un número más bajo. Pero, ¿qué es Ich verstehe nicht? No entiendo.
Y es que no entiendo qué le pasa a mi cuerpo, porque llevo unos días con una angustia insufrible.
Cuando me fui a ver a mi churri a Barcelona, pesaba 51.7, comí mucha ensalada, caminé mucho, etc. Incluso en su báscula esaba 49 kilos, ¿no sería genial que eso fuera de verdad?
Pero claro, es Navidad. Mi novio me llevó a comer, luego sus tíos, que son unos soletes, nos invitaron a cenar, y al día siguiente (osea, ayer) yo tenía que ir en tren casi todo el día, por lo que no quemaría casi nada sentada, pero al menos tampoco comí durante el trayecto (oh, mágicas 5h de tren con el estómago impoluto).
Que bueno, al menos evité muchas cosas durante estos días, como la pizza, las palomitas, espaguetis...Y mi suegra me dio de comer unas espinacas muy buenas que intentaré cocinar yo en el futuro.
Pero bueno, el día fatídico de "venga, cariño, vamos a comer a un restaurante muy bueno que conozco" y "oye, ¿y qué tal si os pasáis por aquí esta noche a cenar?" resultó en una terrible ansiedad y muuucha mucha comida, es más, me pesé desnuda y pesaba 51.5 (en la realidad de mi báscula, 53.5)
Lo que no entiendo.
Al día siguiente, lógicamente estaba súper hinchada, de hecho me saqué una foto a la barriga porque parecía que estaba de 3 meses (puede que en un futuro cercano suba esa foto), y nada, ese día desayuné café, a la tarde, las espinacas de mi suegra, y viaje.
Pero es un ritual que, cuando dejo a mi novio para que él vuelva a casa-o-yo me vaya a la mía, me pongo depresiva, me da ansiedad, nervios, etc.
Supongo que es lógico, ¿no? No voy a volver a verlo hasta dentro de un mes, eso me pone triste.
Y esta vez no fue menos. Contabilizo 4 empanadillas con cabello de ángel (pastissets d'amposta, por dios, qué cosa más buena), unos 100g de turrón con arroz inflado o como se llame, ¿turrón crujiente?, queso,un dulce turco que me había comprado mi padre y 3 manzanas. Del resto no me acuerdo, aunque seguro que hay más.
Eso sí, casi me como un brownie pero no lo hice, ¡eso sí que es resistir la ansiedad!
También me llené la panza con cocacola zero y agua, y luego en el arrepentimiento post-atracón, con la barriga hinchada del empacho, me tomé el té ese de la nutricionista de mi madre, 4 "limpiadores de colon" y otras 4 pastillas quema-grasas.
No estoy segura de que eso funcione, porque llevo más de una semana sin ir al baño (de hecho desde que empecé la dieta en Abril que no voy al baño como toca), pero hoy pesaba 51.5, sí, en la realidad de mi báscula.
Osea, que a fin de cuentas he bajado de peso, no sé cómo, pero lo he hecho.
Supongo que las pastillas esas quema-grasa habrán servido de algo, pero no me fío mucho de tomar pastillas. Además, seguro que están caducadas.
Por otra parte, hace casi una semana que no me corto y no vomito, estar con mi novio me quita esa necesidad de hacerme daño, pero ya veis, unas horas sin él y ya me estoy atracando y metiendo puñados de pastillas como por un embudo. Suerte que ayer me sentía demasiado vaga como para vomitar, y demasiado cansada como para cortarme.
Quizás si a lo largo del día me vuelve a dar la inspiración, actualizaré de nuevo.
Sino, que tengáis todas un buen día, una épica medianoche, y un año nuevo mucho mejor.
Besets <3