De verdad, creo que mientras más depresiva estoy, más visitas/comentarios tengo. Lo cual no es muy alentador, yo prefiero leer un blog y reírme que deprimirme leyendo a alguien, que me contagio de lo que leo (soy medio humana, medio esponja)
Es igual, yo voy a tratar de ser más positiva día a día. Si dejan de leerme esos anónimos siniestros que se alegran de las desgracias ajenas ya no es cosa mía.
Hoy estoy mejor, tengo mucha música nueva para escuchar y las béstias de mi casa están armoniosas conmigo, el conejo me persigue y se deja acariciar, mis perras reclaman más cariño del habitual, la gata me ignora como siempre, y el caracol está ahí, caracoleando.
Ayer por los pelos no voy a la autoescuela. ¿No os pasa nunca que, teniendo el armario lleno, no hay NADA para vosotras? A mi sí. Siempre he heredado la ropa de mi hermana y mi madre (que claro, cuando usaba la 42 me valía, pero ya no es el caso), y ahora toda mi ropa es de la época pasada, cuando pesaba 12kg más. Usar la 38 es como llevar un puto saco encima. Que de camiseta uso la 34 (lo que está bien porque me queda normal de estómago y ajustada en las pocas tetas que me quedan), pero de pantalones...O tengo talla 34 (que me queda ajustada porque soy medio humana-medio esponja-medio abeja) o pasa a la 40. Así que ayer en mis ataques repentinos de bipolaridad, llorando delante del armario porque no quería salir de casa. ¿Alguien me da una hostia para madurar de una vez? De verdad, a veces me comporto como una cría.
Vale, no, me acabo de probar una 34 y me cabe. Me estaba deprimiendo, que el otro día (hace un par de meses) me compré unos pitillos de la 36 y me quedaban ajustados. No llevo la cuenta de esas cosas.
Esta entrada no tiene ni pies ni cabeza, pero es complicado bailar, escribir, cantar y vestirse a la vez. Luego pongo algo más decente. Besos.
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